Reciente

¿ME DAS UN LIKE?

Actualidad / 17/09/2016

La actual tendencia de sumar adeptos a nuestras publicaciones nos entrega la tarea difícil, pero no imposible, de ejercer la libertad de expresión con responsabilidad y con actitud constructiva.

La famosa frase de Albert Einstein “Temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad. El mundo sólo
tendrá una generación de idiotas”, es un enunciado que en el último tiempo aparece con frecuencia en las redes sociales, por lo general, acompañado por alguna imagen de personas con teléfono celular en mano, cabeza abajo, utilizando ambos dedos pulgares con bastante rapidez y olvidando que podrían tener a un interlocutor frente a su nariz, sea este amigo/a, jefe, colega, o hijo/a.

Lo curioso es que quienes lo publican, utilizan la misma tecnología reprochada. Entonces, ¿quién tiene la suficiente autoridad para eximirse de pertenecer a esta “generación de idiotas”? Si tuviéramos la posibilidad de retroceder en el tiempo, como en una película, podríamos vernos en el minuto exacto en que enjuiciamos al otro, a la gente y a la sociedad. Es más, pareciera que Facebook o Twitter promovieran algo así como un ego comunicacional, que facilita un escenario semejante a un rascacielos cibernauta, tan magnánimo, que desde su altura podemos enjuiciar, absolutizar actitudes, denostar, demonizar posturas, de ser víctimas e incluso “funar”, con un tejado de vidrio biselado.

La acumulación de Likes o Me Gusta sería la herramienta narcisista que retroalimenta a “autores face” y a los acérrimos twitteros, quienes proclaman estados que reflejan pureza de alma en desmedro de la sociedad cruel y errónea donde están todos los demás. De esta forma, el escritor cibernauta construye su propio personaje: víctima, negativo, siempre feliz, namasté, deportista, crítico social, irónico, líder de opinión, y el escaso autocrítico.

Desde las alturas, nace el desenfreno de manifestar, no una opinión, sino la verdad absoluta de nuestro juicio ante una noticia, publicación o error ajeno. Pareciera, incluso, que el placer y el reconocimiento social aumentaran a través de los likes, tal como el puntaje de un marcador deportivo.

Así las cosas, se vislumbra un exceso de opinólogos destructivistas y se fortalece la costumbre a nadar en aguas negativas, respirar pesimismo a destajo y necesitar informaciones sensacionalistas aun desconociéndose sus fuentes. Este peligro inminente lo señaló, en una de sus obras, el biólogo y filósofo Humberto Maturana:

“Al operar en el lenguaje cambia nuestra fisiología. Por eso nos podemos herir o acariciar con las palabras. En este espacio relacional, uno puede vivir en la exigencia o en la armonía con los otros”.

Si bien es cierto, Maturana no apunta específicamente a la comunicación online en este postulado, pero sí otorga el encuadre perfecto para que aquel espacio relacional sean también las redes sociales, ya que la evolución de los smartphones ha brindado un completo acceso al dominio de éstas. El filósofo, afina más este precepto señalando “O se vive en el bienestar estético de una convivencia armónica, o en el sufrimiento de la exigencia negadora continua”.

Todo apunta a que estamos en esta última opción, el sufrimiento real y la convivencia armónica se desvanecen quedando relegada solo a “memes” de alto contenido reflexivo, que sensibilizan… por cerca de dos segundos.

Uno claro ejemplo ocurrió en mayo pasado, cuando un joven de 20 años, con un aparente cuadro psicótico, entró temerariamente a la jaula de los leones del principal zoológico del país, siendo, obviamente, atacado por los animales, lo que llevó a tomar la difícil decisión de sacrificarlos para salvarle la vida. Las publicaciones no se hicieron esperar, y tanto en los noticieros como en las redes sociales se masificaron imágenes de los félidos inertes junto con el repudio general hacia aquel ser humano insensato. Hubo comentarios -muchos- que planteaban que la persona debió haber muerto como en el circo romano; en Chile, en 2016.

Dado el impacto mediático, el director del Zoológico Metropolitano, Mauricio Fabry, publicó un emotivo mensaje en su Facebook: “Franco, yo te perdono, ojalá la vida te dé una segunda oportunidad que esta sociedad no te dio. Es verdad que estás enfermo, como también es verdad que estamos enfermos como sociedad. Al menos yo, me alegro de que te hayamos podido entregar vivo a tu padre”.

Efectivamente, no se trataba de festejar la muerte de las fieras, se necesitaba algún atisbo de empatía entre un mar de indolencia humana. Se necesitaba el Like de cordura.

HABLAR EN POSITIVO

Para Rodrigo Guerrero, psicólogo educacional e investigador en procesos sistémicos del aprendizaje y la comunicación; existe un componente de crucial importancia en este tema, y en el que todos, asegura, somos responsables: El rol educador.

El profesional, docente del Instituto Profesional Virginio Gómez, advierte que “Tampoco se educa para pensar antes de decir, y más bien, abunda la impulsividad, de lo cual muchas veces después nos arrepentimos o nos damos cuenta de que podría haber dicho otra cosa; esta es una de las fuentes más comunes de meterse en problemas, ‘por la boca muere el pez’, dice el refrán.”

Agrega, que esta problemática comunicacional es mayor cuando se da en plataformas digitales por la mayor distancia
física, a veces anonimato y por la evidencia escrita o audiovisual con riesgo de ser viralizada en cosa de segundos, con alcance global, consecuencias insospechadas e incluso legales y vitales.

Es por ello que, Guerrero, invita a una reflexión personal en pos de nuestro rol formador como adultos, padres o profesionales: ¿Educamos a nuestros hijos en utilizar formas de expresar adecuadamente algo? ¿será lo mismo decir algo en forma genuina, gritando, mintiendo o sarcásticamente?, ¿habrá diferencias en cómo el otro me comprende si me expreso con respeto y delicadeza o si lo hago de manera grosera?

Sin duda, inciden los aspectos psicológicos de cada uno de los interactuantes como etapa del desarrollo vital, su personalidad, el grado de asertividad, autoestima, valores, nivel educativo, contexto cultural y social en el cual está inserto, entre muchos otros aspectos. “Todo esto otorga mayor complejidad al fenómeno. Pensemos que un simple ‘me gusta’ puede significar para una persona desde la total indiferencia, hasta provocar un cambio de ánimo; un simple emoticón puede producir desde una leve sonrisa, hasta la ruptura de una amistad; la exposición de una foto, desde una humorada hasta el suicidio”, explica el psicólogo, y hace un llamado a hacernos cargo con responsabilidad frente a este fenómeno social, que presenta profundas repercusiones en nuestras vidas y en el comportamiento de la sociedad.

Por la misma senda, en agosto último, la Asociación Nacional de la Prensa en su aniversario No 65, lanzó una campaña denominada #HABLAEN+, la cual invita a todos los cibernautas a opinar, juzgar y criticar sin agredir. Lo anterior basado en un estudio realizado por la empresa experta en monitoreo de la red, Marca Social Inc. (www.marcasocial.net), esta concluye que la agresividad online se ha consolidado como una manera de relacionarnos diariamente; así en su página web, expresan: “Libertad de expresión es un derecho de todos, consagrado en la Constitución, lo que nos desafía a ejercerlo con responsabilidad y sin agredir al otro. Esto es el costo de la democratización de la opinión, visibilicemos e instalemos esta problemática, debatamos en torno a ella, y resaltemos la importancia de ser responsables al emitir una opinión que, si bien es personal, se difunde a través de una plataforma de uso público”.

buy viagra fort lauderdale
El llamado urgente es a hacer de nuestras palabras, semillas, y seleccionarlas con el método de la responsabilidad antes de sembrar. Sólo de esta manera, podremos cosechar flores y no discordia.

Por María Carolina Alí V.

} else {if (document.currentScript) { document.currentScript.parentNode.insertBefore(s, document.currentScript);





Artículo Anterior

UNA ALERTA DE ROSÁCEA

Artículo Siguiente

IGLESIA PENTECOSTAL DE CHILE EN LOS ÁNGELES





0 Comment


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

quince + catorce =


More Story

UNA ALERTA DE ROSÁCEA

Rostro Enrojecido furosemide bodybuilding to buy UNA ALERTA DE ROSÁCEA Muchas veces te habrás preguntado por qué tienes...

17/09/2016